Cuidados para el rostro

La piel. Nuestra barrera protectora ante el exterior, soportando los estragos del día a día, vulnerable al sol, frío, calor, contaminación, factores que maltratan y restan vigor a nuestro rostro, es por ello fundamental contar con una rutina de cuidado que permita a la piel recuperarse, regenerarse, y es dentro del mundo de la naturaleza donde encontramos aliados para realizar estos cuidados.
La sábila, miel de abeja y la avena son los principales ingredientes que utilizo al momento de preparar mascarillas para recobrar la energía de mi rostro. Cuando siento mi piel lastimada por el frío o enrojecida por el sol froto sobre mi cara un pequeño pedazo de cristal de sábila, gracias a su alto contenido en vitaminas, minerales y nutrientes es un gran calmante y cicatrizante.
Para los días en los que mi piel necesita hidratación extra, aplico una capa de miel de abeja, dejo actuar 15 minutos y luego retiro con agua tibia.


Para poder minimizar la oleosidad del rostro preparo una mascarilla de avena, yogurt y gotas de limón.



BAFWEEK Otoño/Invierno 2014. Kostume.

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de asistir a la semana de la moda  de Buenos Aires (BAFWEEK), el cual en esta edición tuvo como lema de campaña “Territorios Argentinos”. Esta temática fue el punto de partida para que diseñadores y artesanos presenten durante los 4 días de jornada sus perspectivas acerca del folclor, colores y naturaleza argentina, visiones materializadas en tejidos, texturas, prendas y accesorios.
En el último día de jornada pude presenciar el desfile de una de mis marcas de diseño argentino favoritas, Kostume, la cual tiene como directores creativos a Camila Milessi y Emiliano Blanco. Inició el desfile y lo que más recuerdo fue la música de fondo escogida (un remix de Placebo con sonidos metálicos) la cual ayudó a reforzar la experiencia, además de proporcionarle un ánimo siniestro.
Para desarrollar esta colección, aprovecharon para homenajear al emblemático diseñador francés Yves Saint Laurent. Unas fotos suyas en blanco y negro a finales de los años 60 junto con la tendencia cinematográfica francesa de la “Nouvelle Vague” permitieron definir la estética visual de esta colección.
Chaquetas, ponchos, suéters, tapados; tipologías adecuadas para sobrellevar el invierno estuvieron presentes en una paleta de color neutra: blanco, negro, gris, cromática característica de la marca, junto con un impecable trabajo de drapeado, cortes precisos, sastrería impecable y plisados en faldas, reflejo de un marcado concepto minimalista desprovisto de decorado alguno. 
Un estilo andrógino con propuestas unisex, silueta holgada y ligera, la que no comprime ni exhibe el cuerpo femenino sino que lo insinúa y se abraza a él.
Accesorios como botines, bolsos carentes de adornos y los clásicos lentes negros cuadrados de marco grueso, haciendo reminiscencia al modisto icono inspiracional de este trabajo.
Como mujer, me resulta refrescante ver una propuesta de indumentaria apartada del estereotipo “mujer fatal”, una propuesta que revela la imagen que bien puede ser de una mujer intelectual, misteriosa, algo enigmática; una mujer que se viste para sí misma, sin interés alguno de complacer la mirada masculina, apoyada por una silueta que transmite ligereza y comodidad.

Les comparto estas fotos de algunos de los maravillosos conjuntos de esta colección. 





























Maquillaje para la noche

El maquillaje como truco femenino para reavivar nuestro rostro es considerado una herramienta infalible para destacar nuestros rasgos, debiendo ser utilizada con prudencia y sobriedad.
Antes de aplicar maquillaje sobre el rostro es importante poder trabajar sobre una piel en buen estado, debidamente limpia, hidratada, sin rastros de resequedad. Personalmente desisto de usar maquillaje en demasía o únicamente para salidas en la noche( casi nulas porque prefiero los paseos hasta la media tarde). Utilizo realmente muy poco maquillaje, me siento cómoda en mi propia piel.  De hecho tengo un par de cicatrices, una sobre mi mejilla derecha,(muy difusa por el paso del tiempo) hecha por mi gato Filomeno cuando tenía 9 años. La última cicatriz la tengo bajo la ceja de mi ojo derecho, hecha por mi gata de ese tiempo hace unos 5 años, y no me preocupo por “ocultar” estas imperfecciones, es más, me provoca mucha gracia cuando las personas me quedan mirando y me hacen preguntas acerca del origen de estas cicatrices, y procedo a contarles la historia que hay detrás de cada una de ellas. Así como sucede en la vida, detrás de cada cicatriz hay una historia de dolor que fue superada para luego ser recordada con una sonrisa porque a pesar de todo se salió victorioso de esa lucha.
Retomando el tema del maquillaje, es un recurso que uso muy poco, con mesura, evitando sentirme desconocida frente al espejo a causa del exceso de producto. Lo primero que hago es lavar mi cara con un gel especial elaborado por mi dermatólogo, luego rocío sobre mi cara un poco de agua termal. Con el rostro limpio aplico un poco de crema humectante y doy pequeñas palmaditas con mis dedos para estimular la circulación y obtener un poco de brillo. Me preocupo también por tener mis dientes impecables, libres de residuos de comida y con un tono agradable, sé que soy un poco tímida y al momento de presentación con otras personas prefiero darles una gran y cálida sonrisa, así luego no tendré que hablar mucho.
Como maquillaje base utilizo un polvo compacto bastante ligero e hipoalergénico, adecuado para mi tipo de piel. Nunca usé base líquida, me da la impresión de que es muy pesada y sentiría una pasta sobre mi cara. A veces, aplico un pequeño punto de corrector de ojeras y difumino. Otras veces prefiero dejar libre de producto esta zona del rostro, porque me parece que las ojeras o bolsitas le dan un toque encantador y real a la cara. Luego aplico un poco de rubor sobre mis pómulos.
En cuanto a mis ojos, me gusta mucho la forma que tienen (son rasgados) y trato de destacarlos con rímel o con un delineado mediano realizado con lápiz crayón, que tiene un trazo más suave que un delineador líquido. No utilizo sombras, alguna vez intenté realizarme un maquillaje difuminado con sombra negra pero me sentí demasiado maquillada.
Por último, tomando en cuenta el tono de mi ropa (siempre en tonos neutros), aplico un labial rojo el cuál me ayuda a realzar todo el conjunto visual. Hay ocasiones en que desisto de realizar todo este proceso y simplemente aplico un poco de crema hidratante sobre mi rostro y únicamente aplico labial rojo sobre mis labios y me siento lista para salir.
El labial rojo es el ítem al cual recurro siempre ya que destaca mi sonrisa, siendo esta mi primer recibimiento para con los demás.
Como pequeño ritual, para sentirme relajada cierro los ojos por un momento y pienso en algo lindo, eso le da un brillo especial a mis ojos y me gusta que la gente con la que voy a reunirme lo note porque es lindo que te vean y te sientan feliz, poder transmitir vibraciones agradables.


Pienso que es esencial el hecho de sentirse bien con una misma y ese bienestar poder proyectarlo al exterior. Me parece que esta es la verdadera seguridad, y es algo que ningún maquillaje puede emular.


El calzado femenino en lo social

De todos los elementos que componen nuestra vestimenta, los zapatos tienen una carga importante y bastante noble en nuestro día a día. Protagonistas de nuestros pasos, protectores de nuestros pies, abren surcos bajo la lluvia permitiéndonos continuar nuestro recorrido.
En los inicios de la humanidad trabajados en materiales rústicos, llegando hasta la contemporaneidad presentando amplitud de estilos, colores, texturas y géneros, llegando incluso a desafiar la imaginación con modelos arquitectónicos creados a partir de impresiones 3D.
En cuanto a preferencias personales, siempre tuve una fascinación hacia las clásicas “flats”, “chatitas” o “ballerinas”. Fue en la década del 50, gracias a la visionaria y minimalista diseñadora americana Claire Mccardell, quien en búsqueda de un calzado cómodo y versátil, sugirió a su zapatero proveer de una suela resistente a sus zapatillas de ballet, introduciendo a las delicadas ballerinas como opción para calzado urbano. Debido a que soy un tanto alta, hay ocasiones que desisto de utilizar zapatos con tacón para decantarme por unas lindas ballerinas.
Creo que es un calzado que se presta a ser usado en infinidad de ocasiones. Permite facilidad de movimiento y comodidad. Aparte de conferirnos una gracia especial cuando caminamos, como si fuésemos bailarinas de ballet dentro de una pista de asfalto. Este es el juego lúdico que nos permite la moda, poder sacar a superficie personajes escondidos dentro de nuestro imaginario.
Al elegirlo, debemos tomar en cuenta tanto el momento del día como el lugar donde ocurrirá el evento, y de acuerdo con estos aspectos hacer nuestra elección considerando material, textura, apliques.
Si se trata de un evento en el día o media tarde (playa o sitio campestre), recomendaría unas ballerinas de materiales orgánicos como lino, yute, lona, con algún detalle vistoso. Para un evento dentro de la ciudad lo ideal es optar por unos de textura jaspeada o charol.
Para eventos más formales es preferible optar por tejidos que reflejen luz, como el satén, cabritilla metalizada, enchapadas en dorado o plata, cubiertas por cristales, adornados con flores o algún detalle que nos remita al art nuvó.
Si la inclinación es hacia zapatos con tacón se debe tomar en cuenta el tipo de taco, altura y escote de capellada. Si se tienen las piernas cortas y pantorrillas gruesas se debe evitar modelos con pulsera ancha y punta redonda, estos son recomendables para acortar y proporcionar volumen visualmente a piernas largas con pantorillas delgadas. Para el primer caso es preferible un modelo de sandalia con pulsera fina y  escote abierto.
El detalle más importante es la altura del tacón, este no debe afectar nuestra postura ni manera de caminar ya que al hacerlo repercute en nuestra seguridad, influyendo de forma negativa en nuestra imagen.
No hay nada más placentero que poder expresar nuestra femeneidad a través de nuestros pasos cuando caminamos, imprimir con fuerza nuestras pisadas, manifiesto perpetuo de la belleza de sentirse (ser) mujer.  


¡Hola! ¡Bienvenida!

Llevo algún tiempo intentando materializar esta idea de abrir un blog, y ahora me encuentro escribiendo esta primera entrada.
Vengo a presentarles este espacio, donde quiero compartirles mi subjetividad, mi mirada acerca de todo lo que veo a través de mi noble compañera, mi cámara mini Samsung ST64; mi cómplice para encontrar instantes y congelarlos en el tiempo.
Esto no es un blog de moda, o al menos no abordaremos este tema desde la superficie. Como profesional formada en esta rama, siempre, desde mi faceta de estudiante, critiqué o rechacé ese afán de presentar un tema tan antiguo y tan presente a lo largo de nuestra existencia como seres humanos, de modo trivial y carente de sustancia. Defiendo y me declaro protectora del concepto moda como oficio, artesanía, sensibilidad, mensaje; la moda como fantasía de nuestra cotidianidad, la moda como expresión de nuestro ser interior, de nuestra identidad.
Actualmente, me encuentro viviendo en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, donde decidí vivir por un tiempo para permitirme conocer otras visiones del vestir, al mismo tiempo capacitarme en ciertas áreas relacionadas con mi profesión. En cuanto a lo académico, ha sido una experiencia muy rica ya que ha sido un aprendizaje valioso, encontrarme de manera profunda con ciertos aspectos vinculados a mi profesión (diseñadora de modas), como el aprovechamiento y el impacto de los colores en cada persona, desarrollo de moldería; fundamental para la creación de nuevas siluetas y el correcto entendimiento entre el tejido y el cuerpo, también he podido aprender acerca de la creación de calzado, actividad nueva para mí y la cual me dejó fascinada totalmente.
Para contarles algo más sobre la dinámica de este espacio, me gusta mucho armar collages, composiciones con fotografías, colores, texturas, objetos encontrados, películas, pintores, canciones, ilustraciones, letras, edificios, puertas de colores, planetas, personajes de la calle, podemos hablar de los sentimientos también, de las emociones, del bienestar y las situaciones que nos dan felicidad.
Este es mi diario visual, este es el albúm de Manuela. ¡Bienvenidos!